A menos de dos semanas de las Elecciones Generales 2026, se desarrolló el lunes 30 de marzo la segunda ronda del ciclo de debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones. En esta ronda, doce candidatos presentaron sus propuestas en dos bloques temáticos: educación, innovación y tecnología; y empleo, desarrollo y emprendimiento.
La jornada dejó en evidencia no solo la diversidad de planteamientos, sino también un clima de confrontación constante entre los postulantes, quienes alternaron propuestas de alto alcance con cuestionamientos personales. El debate se convirtió así en un espacio donde convivieron ideas sobre reformas estructurales con intercambios que, en varios momentos, obligaron a la intervención de los moderadores.
Tercer día de debate presidencial estuvo marcado por enfrentamientos
EDUCACIÓN E INNOVACIÓN: PROPUESTAS AMBICIOSAS Y BRECHAS PERSISTENTES
En el primer bloque, centrado en educación, innovación y tecnología, los candidatos coincidieron en señalar la necesidad de aumentar el presupuesto educativo, aunque con diferentes enfoques. Enrique Valderrama (APRA) propuso elevar la inversión hasta el 7,6 % del PBI en cinco años, junto con la ampliación de becas y vacantes universitarias. Por su parte, Fernando Olivera (Frente de la Esperanza) planteó destinar no menos del 8 % del PBI al sector y garantizar internet gratuito mediante la red dorsal de fibra óptica.
Otras propuestas apostaron por la educación técnica vinculada a las economías regionales. Walter Chirinos (PRIN) defendió un modelo orientado a la producción, con institutos especializados en cada región y mayor inversión en innovación. En esa misma línea, Carlos Jaico (Perú Moderno) planteó reforzar la formación técnica desde la secundaria.
El debate también evidenció posturas opuestas sobre el rol del Estado. Mientras Yonhy Lescano (Cooperación Popular) defendió el fortalecimiento de la educación pública y cuestionó la participación privada, Carlos Espa (SíCreo) propuso un bono educativo para que las familias puedan elegir colegios privados.
A pesar de la variedad de propuestas, se recordó un dato clave: el Perú invierte actualmente alrededor del 0,17 % del PBI en innovación, una cifra baja en comparación con otros países de la región. Este punto evidenció la brecha entre los planes planteados y la realidad presupuestal.
CRUCES Y TENSIONES EN EL PRIMER BLOQUE
Durante el debate, Valderrama acusó a Olivera de representar prácticas vinculadas a la corrupción, lo que generó una respuesta inmediata del aludido y obligó a los moderadores a intervenir.
Lescano calificó a sus contendores con términos despectivos, mientras que otros candidatos respondieron cuestionando su trayectoria política. En varios momentos, los ataques personales desplazaron la discusión técnica, limitando la profundidad del debate.
También surgieron diferencias sobre la institucionalidad educativa. Algunos candidatos propusieron eliminar o reformar organismos como la Sunedu, mientras que otros defendieron su rol en la supervisión de la calidad universitaria.
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EMPLEO Y DESARROLLO: ENTRE LIBERALIZACIÓN Y MAYOR INTERVENCIÓN ESTATAL
En el segundo bloque de empleo y desarrollo, las propuestas mostraron una clara división ideológica. Algunos candidatos apostaron por la liberalización económica y la reducción de impuestos, mientras que otros defendieron un mayor rol del Estado.
Valderrama propuso un crecimiento económico de hasta 8 % y la generación de millones de empleos mediante proyectos mineros y agrícolas. En contraste, Ronald Atencio (Venceremos) planteó una redistribución de la riqueza y la industrialización de los recursos naturales como base para crear empleo.
Por su parte, George Forsyth (Somos Perú) centró su propuesta en la formalización mediante incentivos, como la creación de un RUC digital y beneficios tributarios para nuevos emprendedores. En tanto, Lescano insistió en fortalecer derechos laborales y programas estatales de empleo.
Otros candidatos presentaron iniciativas enfocadas en emprendimiento. Álvaro Paz de la Barra (Fe en el Perú) propuso subsidios directos para sectores vulnerables, mientras que Carlos Álvarez (País para Todos) planteó simplificar trámites y otorgar beneficios tributarios a nuevos negocios.
PROPUESTAS DE ALTO IMPACTO Y CUESTIONAMIENTOS SOBRE VIABILIDAD
Jaico propuso un tren trasandino de 1 800 kilómetros, mientras Fiorella Molinelli (Fuerza y Libertad) planteó la creación de clústeres productivos y la reducción de la informalidad en más de diez puntos porcentuales.
Olivera, por su parte, anunció un plan de infraestructura de US$ 150 mil millones y la eliminación de entidades como la administración tributaria, lo que generó cuestionamientos sobre su viabilidad.
Asimismo, varios candidatos coincidieron en que la informalidad laboral —que afecta a más del 70 % de la población— es uno de los principales problemas del país. Sin embargo, las soluciones planteadas variaron ampliamente, desde incentivos tributarios hasta reformas estructurales del modelo económico.
UN DEBATE CON MÁS CONFRONTACIÓN QUE CONSENSO
En términos generales, el debate dejó pocas coincidencias claras entre los candidatos. El alto nivel de confrontación fue uno de los rasgos más notorios de la jornada. Los constantes ataques personales y acusaciones cruzadas dificultaron el desarrollo de propuestas más detalladas, lo que limita la posibilidad de que el electorado compare planes de gobierno de manera clara.
DATOS:
- El Perú invierte alrededor del 0,17 % del PBI en innovación, según datos mencionados por los moderadores.
- Las propuestas incluyeron desde subsidios directos hasta megaproyectos de infraestructura.
- El debate estuvo marcado por constantes ataques personales.








