La congresista de Alianza para el Progreso (APP) y candidata al Senado, Lady Camones, volvió a fijar posición sobre temas centrales de la agenda nacional, pero sus declaraciones dejan más dudas que certezas sobre el rol que jugó su bancada en decisiones que hoy son ampliamente cuestionadas por la ciudadanía. Desde la crisis del sistema penitenciario hasta el respaldo sostenido al gobierno de Dina Boluarte, Camones opta por un discurso que diluye responsabilidades políticas y traslada el peso de los errores a otras instituciones del Estado.
RESPALDO AL CIERRE DEL INPE
Consultada sobre la eliminación del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y la creación de la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (SUNIR), Camones sostuvo que la medida “no cambia toda la problemática”, pero aun así la saludó como un avance en la lucha contra la criminalidad. Sin embargo, su postura evita cuestionar la falta de resultados de reformas similares impulsadas en gobiernos anteriores, muchas de ellas respaldadas por el propio Congreso.
La parlamentaria reconoció que el problema de fondo es “todo el sistema”, incluyendo al Poder Judicial, el Ministerio Público y la Policía, pero no hizo autocrítica sobre el rol fiscalizador y legislativo del Parlamento, que fue incapaz de impulsar reformas estructurales efectivas. A ello se suma que APP tuvo influencia directa en decisiones de gobernabilidad, lo que debilita su argumento de deslinde.
En la misma línea, Camones respaldó la postura de su líder partidario, César Acuña, quien pidió la renuncia del presidente José Jerí y luego se mostró dispuesto a impulsar una vacancia. No obstante, la congresista aclaró que aún “esperan la decisión de la bancada”, una respuesta que refuerza la percepción de ambigüedad política de APP, que suele ajustar su discurso según el contexto y la coyuntura electoral.
EL PESO DE LA IMPUNIDAD POLÍTICA
Sobre la investigación archivada por presunta entrega de dádivas en Áncash, Camones se mostró más preocupada por lo que calificó como “exceso de fiscalización” que por el fondo ético del asunto. Si bien el Jurado Electoral Especial archivó el caso al determinar que no era candidata en ese momento, la congresista omitió reconocer que este tipo de prácticas refuerzan la percepción de uso político de actividades sociales, una crítica recurrente hacia parlamentarios que buscan la reelección.
La mayor carga política recae, sin embargo, en su defensa del respaldo que APP dio al gobierno de Dina Boluarte, incluso tras las muertes registradas durante las protestas de diciembre de 2022 y enero de 2023 en regiones como Ayacucho y Puno. Camones insistió en que su bancada apostó por la “gobernabilidad” y por gabinetes “técnicos”, pese a que varios ministros fueron duramente cuestionados por declaraciones y decisiones polémicas.
Al ser confrontada por el respaldo parlamentario a Boluarte y el archivo de denuncias en instancias como la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales —que ella presidió—, Camones se escudó en las votaciones colegiadas y en la mayoría parlamentaria, evitando asumir responsabilidad política directa. Esta posición, reiterada en varios momentos de la entrevista, refleja una constante: la negativa a reconocer el papel que su bancada y ella misma tuvieron en sostener un gobierno severamente cuestionado por amplios sectores del país.
Las respuestas de Lady Camones evidencian una distancia creciente entre el discurso político y las expectativas de una población que exige responsabilidades claras, no justificaciones.








