“La educación no fracasa por leyes, sino por corrupción”

“La educación no fracasa por leyes, sino por corrupción”


La candidata a la Cámara de Diputados con el número “2” por el partido Podemos Perú, Faustina Quispe, afirmó que uno de los principales obstáculos para mejorar la educación rural no es únicamente la escasez de recursos, sino la corrupción enquistada en el sistema educativo.

Durante la entrevista, Quispe cuestionó duramente el funcionamiento de los programas de alimentación escolar, señalando que el presupuesto asignado muchas veces “no cumple su verdadero propósito” debido a desvíos y licitaciones amañadas que responden a intereses personales, partidarios o de grupo.

En ese contexto, remarcó que los estudiantes rurales —especialmente de secundaria— son los más afectados, pues enfrentan jornadas escolares sin una adecuada nutrición, lo que impacta directamente en su rendimiento y permanencia en el sistema educativo.

La candidata sostuvo que el proceso de descentralización, sin controles eficaces, ha trasladado también las prácticas corruptas a las instituciones educativas. Si bien existen comités de vigilancia integrados por docentes, padres de familia y exalumnos para supervisar el uso de recursos de mantenimiento e infraestructura, reconoció que la corrupción se ha “normalizado” en distintos niveles del Estado, reproduciéndose incluso en espacios pequeños como las escuelas, cuando no hay sanción ni ejemplo desde las autoridades.

Quispe planteó que la lucha contra la corrupción en educación no puede limitarse a normas o procedimientos, sino que debe partir de quiénes acceden a los espacios de poder. “No se trata solo de partidos políticos, sino de personas”, afirmó.

Al insistir en que la Cámara de Diputados debe estar conformada por representantes con solvencia y reserva moral, capaces de legislar y fiscalizar pensando en el bienestar colectivo y no en intereses particulares.

Finalmente, la candidata aseguró que su compromiso pasa por ejercer una fiscalización firme desde el Congreso y promover leyes que fortalezcan la transparencia en el sector educativo.

“No debemos romper la esperanza de la población en pobreza extrema que confía en sus autoridades”, sostuvo, que, sin ética pública y responsabilidad política, cualquier reforma educativa corre el riesgo de quedar atrapada en el mismo círculo de corrupción que hoy limita el desarrollo de miles de estudiantes rurales.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *