En un contexto marcado por el cambio climático y la irregularidad de las lluvias, la directora del Centro de Desarrollo Agropecuario (CEDAP), Tulia García León, lanzó un llamado enfático a la población y autoridades para asumir una responsabilidad compartida en la gestión del agua, poniendo énfasis en la protección de las cabeceras de cuenca, principales fuentes del recurso hídrico.
“La población debe entender que el agua no nace del caño, sino en las zonas altoandinas”, sostuvo, al referirse a la necesidad de sensibilizar a la ciudadanía sobre el origen del agua y el trabajo que implica su conservación. En ese sentido, destacó el rol de las comunidades que, durante años, han desarrollado prácticas como la siembra y cosecha de agua, a través de la construcción de ccochas, zanjas de infiltración y manejo de pastos, que permiten retener y regular el recurso en épocas de lluvia.
Sin embargo, advirtió que estos esfuerzos no están siendo compensados de manera adecuada. García León cuestionó la limitada aplicación de los Mecanismos de Retribución por Servicios Ecosistémicos (MERESE), establecidos por ley, que deberían canalizar recursos hacia las comunidades que protegen las fuentes de agua.
“Los aportes actuales son insuficientes frente a la magnitud del problema. Se requiere una inversión sostenida para el mantenimiento y ampliación de estos sistemas”, señaló, al tiempo que exhortó a entidades como el SEDA y las juntas de usuarios a transparentar sus recursos y priorizar acciones en las zonas de recarga hídrica.
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